17 de Diciembre (Id=32)

Antífona de Entrada

Alégrense los cielos y regocíjese la tierra, porque viene el Señor y tendrá misericordia de sus pobres.
Læténtur cæli et exsúltet terra, quia Dóminus noster véniet, et páuperum suórum miserébitur.

[Misa]

 

Oración Colecta

Oremos:
Dios nuestro, creador y redentor de la humanidad: tú que quisiste que tu Verbo eterno tomara
carne en el seno de la siempre Virgen María; escucha nuestras súplicas y concédenos que tu
Hijo, que ha tomado nuestra naturaleza humana, nos haga partícipes de su naturaleza divina.
él, que vive y reina contigo...
Amén.

[Misa]


Primera Lectura

No se apartará de Judá el cetro

Lectura del libro del Génesis
49, 2.8-10

En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les habló así:
"Acérquense y escúchenme, hijos de Jacob; escuchen a su padre, Israel. A ti, Judá, te alabarán
tus hermanos; pondrás la mano sobre la cabeza de tus enemigos; se postrarán ante ti los hijos
de tu padre.
Cachorro de león eres, Judá: has vuelto de matar la presa, hijo mío, y te has echado a reposar,
como un león. ¿Quién se atreverá a provocarte?
No se apartará de Judá el cetro, ni de sus descendientes, el bastón de mando, hasta que venga
Aquél a quien pertenece y a quien los pueblos le deben obediencia".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 71

Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætér­num.

Señor, comunica al rey tu juicio, tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente.
Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
 Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætér­num.

Justicia y paz ofrecerán al pueblo las colinas y los montes. El rey hará justicia al oprimido y salvará a los hijos de los pobres.
Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
 Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætér­num.

Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz era tras era. De mar a mar se extenderá su Reino, y de un extremo al otro de la tierra.
Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætér­num.

Que bendigan al Señor eternamente y tanto como el sol, viva su nombre. Que sea la bendición del mundo entero y lo aclamen dichoso las naciones.
Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætér­num.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Sabiduría del Altísimo, que dispones todas las cosas con fortaleza y suavidad, ven a enseñarnos el camino de la vida.
Sapiéntia Altíssimi
, fórtiter suavitérque dispónens ómnia: ve-ni ad docéndum nos viam prudéntiæ.
Aleluya.

Evangelio

Genealogía de Jesucristo, hijo de David

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
1, 1-17

Gloria a ti, Señor.

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán: Abrahán engendró a Isaac, Isaac a
Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará, Fares a
Esrón, Esrón a Arán, Arán a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón
engendró, de Rajab, a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al Rey David.
David engendró de la mujer de Urías, a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a
Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Jorán, Jorán a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a
Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías
y a sus hermanos, durante el destierro en Babilonia.
Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel,
Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquín, Aquín a
Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de
María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
De modo que el total de generaciones, desde Abrahán hasta David es de catorce, desde David
hasta la deportación de Babilonia es de catorce, y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo
es de catorce.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor.

[Misa]


Oración sobre las Ofrendas

Santifica, Señor, los dones de tu Iglesia, y concédenos en esta Eucaristía el pan del cielo que
renueva nuestras fuerzas.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

María, nueva Eva

En verdad es justo y necesario, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno,
Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos por el misterio de la virgen Madre.
Porqu
e, si del antiguo adversario nos vino la ruina, en el seno virginal de la hija de Sión ha
germinado aquel que nos nutre con el pan de los ángeles, y ha brotado para todo el género
humano la salvación y la paz.
La gracia que Eva nos arrebató nos ha sido devuelta en María.
En ella, madre de todos los hombres, la maternidad, redimida del pecado y de la muerte,se abre
al don de una vida nueva. Así, donde había crecido el pecado, se ha desbordado tu misericordia
en Cristo, nuestro salvador.
Por eso
nosotros, mientras esperamos la venida de Cristo, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos
el himno de tu gloria:
[Misa]

 

Antífona de la Comunión

He aquí que vendrá el Deseado de todas las naciones y la casa del Señor se llenará de gloria.
Ecce véniet desiderátus cunctis géntibus, et replébitur glória domus Dómini.

[Misa]


Oración después de la Comunión

Oremos:
Tú, Señor, que nos has concedido participar en esta Eucaristía, enciende nuestros corazones
con el fuego de tu Espíritu, a fin de que podamos brillar por nuestras buenas obras cuando
venga Cristo.
él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]